Los productores de carne ecológica con métodos naturales regulados sabemos que conseguimos un producto de mejor calidad y superiores propiedades nutritivas y alimenticias. Para los que necesitaban pruebas materiales empiezan a aparecer ahora estudios científicos que así lo van demostrando. 

Según podemos leer en el artículo “Ganadería ecológica de vacuno de carne” de la revista especializada Vacuno de élite (ver imagen inferior), diversos estudios demuestran que el ganado alimentado mayoritariamente por pasto (y no forraje) presenta un color de carne más rojo e intenso que es mejor aceptado por el consumidor, resultado del mayor ejercicio físico del animal, la acumulación de carotenos y terpenos y una mayor hemoglobina en el animal. Todo esto conlleva a un mayor porcentaje de fibras musculares rojas (con menos grasa), es decir una carne más roja y menos apagada. Nuestras razas de ganado y el área geográfica de montaña donde se crían y se alimentan también contribuyen a este color característico.

Otros estudios científicos como los realizados por el IRTA de Aragón y la Universidad de Zaragoza también afirman que estas carnes acumulan mayor cantidad de Omega 3 que las producidas en régimen intensivo. Este es otro componente químico beneficioso para nuestra alimentación y salud.

Con el pastoreo natural como el que practicamos en nuestra finca (frente a la estabulación excesiva de las crías intensivas) el animal adquiere una cantidad de antioxidantes naturales (vitaminas C y E, polifenoles…) y eso proporcionan a su carne mayor estabilidad desde que es envasada, una vida útil más larga y llegar en mejores condiciones a nuestro puesto de venta. También dura más una vez comprada.

Mejor color, mejor composición organoléptica y nutritiva, mayor vida útil una vez procesado el producto y puesto en el mercado son sinónimo de un alimento mejor y, por tanto, más sano y saludable para todos los consumidores.